sábado, 16 de enero de 2021

El origen y la receta del Roscón de Reyes

Roscón de Reyes
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El Roscón de Reyes es una torta en forma de corona, por lo tanto, podríamos decir que el Roscón de Reyes es realmente, la “corona de los reyes”.

En la tradición española, los Reyes Magos traen sus regalos durante la noche del 5 al 6 de enero, la Epifanía. Y es en ese día tan especial que se disfruta el famoso Roscón de Reyes.
El Roscón de Reyes también se come en Navidad. Pero los cristianos no inventaron nada, reanudaron una fiesta pagana que ya existía en la antigüedad. Se llamaba “Saturnalia” y celebraba el solsticio de invierno, el día más corto del año. Es a partir de esta fecha que los días se alargan, marcando el renacimiento de las estaciones, un momento simbólico retomado por los cristianos con el nacimiento de Cristo.

Con el tiempo, muchas tradiciones paganas se unieron a las celebraciones de la corte religiosa, por lo que el origen de todas las “Tortas de Reyes” parece estar relacionado con estas “Saturnalias” romanas.

El período de “Saturnalias” era un tiempo de celebración y regocijo durante el cual los esclavos o los condenados a muerte estaban exentos de todo trabajo duro y podían pasar esos días de una manera relajada y divertida. Entre los muchos platos preparados para tal celebración, había un pastel hecho de miel, relleno de nueces, dátiles e higos. Dentro de este pastel se introdujo un grano seco, y quien lo encontraba era nombrado rey. Este postre se convirtió en uno de los postres más populares durante la celebración del “Festival de los Esclavos”, otro nombre para esta celebración.

¿Por qué este pastel, servido durante las “Saturnalias, contiene un haba dentro? ¿Cuáles son los orígenes de esta haba que encontramos en todas estas tortas reales en todo el mundo?

La elección de un rey o un ganador se remonta, al menos, a estas “Saturnalias” romanas. En forma de recompensa, este grano seco simboliza la suerte y la prosperidad. El esclavo o el prisionero en pena de muerte que tenía la suerte de encontrarlo, recibía todo el respeto y los lujos dignos de un rey.

Más tarde, durante la Plena Edad Media, en la misma estación, tenía lugar “la fiesta de los locos”. Durante un día, los sirvientes se convertían en maestros y los maestros se convertían en sirvientes: los valores tradicionales de la sociedad se revertían y la religión era ridiculizada. El “rey de la fiesta” era quien encontraba el haba en un pastel.

Originalmente, las personas usaban judías secas. A medida que esta costumbre y la fiesta de la Epifanía evolucionaron y se hicieron cada vez más importantes, el haba se convirtió en una moneda de plata o de oro que estaba escondida en el pastel. Fue en 1870 cuando aparecieron los regalos de porcelana. Hoy en día, a menudo hay regalos de plástico que representan héroes de dibujos animados para seducir a los más jóvenes.

Para degustarlo, antes se deben leer estos versos:

He aquí el Roscón de Reyes
tradición de un gran banquete,
en el cual hay dos sorpresas
para los que tengan suerte.

En él hay, muy bien ocultas,
un haba y una figura;
el que lo vaya a cortar
hágalo sin travesura.

Quien en la boca se encuentre
una cosa un tanto dura,
a lo peor es el haba,
o a lo mejor la figura.

Si es el haba lo encontrado
este postre pagarás,
más si ello es la figura
coronado y rey serás.

¿Cómo hacer un Roscón de Reyes?

Ingredientes

600 g de harina. 250 ml de leche. 30 g de levadura. 120 g de azúcar. 120 g de mantequilla. 2 huevos. 10 gramos de sal. 2 cucharadas pequeñas de agua de azahar. Piel previamente rallada de un limón y una naranja. Frutas escarchadas y azúcar para decorar.

Preparación

  • Mezcla en un bol la harina, la leche y la levadura. Remuévelo y deja que la mezcla repose 15 o 20 minutos en un lugar cálido.
  • Introduce ahora más harina y el resto de ingredientes: azúcar, las pieles de la naranja y el limón, la sal, la leche, los huevos, el agua de azahar y la mantequilla derretida.
  • Remueve hasta crear una masa compacta y homogénea que tendrás que enharinar en su superficie para terminar de amasar con las manos.
  • Deja reposar un par de horas para que se complete la fermentación.
  • Ahora tienes que darle la forma redondeada, abrir el hueco central y pintar la superficie del rosco con huevo batido.
  • Decora el roscón e introduce en él el haba o los regalos que quieras antes de meterlo en el horno.
  • Para terminar, precalienta tu horno y hornea el roscón a 180 grados durante 15 o 20 minutos dependiendo del tamaño del dulce.
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